Revisión de literatura
Perceptions of School Staff Regarding Their Roles in Supporting Students with Mental Health Concerns proporciona una visión valiosa sobre cómo los educadores perciben su papel en el apoyo a la salud mental de los estudiantes. Según Dimitropoulos et al. (2022), los educadores consideran que la construcción de relaciones sólidas y positivas con los estudiantes es fundamental para proporcionar un entorno seguro y no estigmatizante que promueva el bienestar óptimo y el éxito académico (p. 6).
Además, el estudio destaca la
importancia de la formación y el conocimiento en salud mental para los
educadores. Los participantes en el estudio expresaron preocupación por su
falta de conocimiento en salud mental y la formación insuficiente para abordar
la angustia de los estudiantes (p. 11). Esta falta de formación y conocimiento
puede limitar la capacidad de los educadores para proporcionar el apoyo
necesario a los estudiantes con problemas de salud mental.
El documento también sugiere que
los educadores ven su papel como facilitadores que conectan a los estudiantes
con los recursos de salud mental necesarios. Los maestros de aula describieron
su tarea más importante como la de identificar recursos, apoyar las
derivaciones y conectar a los estudiantes con los servicios de salud mental
necesarios (p. 8).
Finalmente, el estudio subraya la
necesidad de recursos de salud mental adecuados en las escuelas. Según los
autores, sólo el 30% de los jóvenes en necesidad acceden a los servicios de
salud mental apropiados (p. 12). Esta cifra subraya la importancia de que los
educadores tengan acceso a los recursos y la formación necesarios para apoyar
eficazmente la salud mental de los estudiantes.
Referencia en formato APA 7:
Dimitropoulos, G., Wilcox, G., Yeung, E., Lang,
K., Good, K., & Arnold, P. D. (2022). Perceptions of School Staff Regarding
Their Roles in Supporting Students with Mental Health Concerns. School Mental
Health, 14, 402–415. Recuperado de https://aipdf.app/3v4atD99AncK/Perceptions%20of%20School%20Staff%20Regarding%20Their%20Roles%20in%20Supporting%20Students%20with%20Mental%20Health%20Concerns.pdf
The modules of mental health programs
implemented in schools in low and middle income countries de Musa et al. (2020)
proporciona una visión detallada de los programas de salud mental en las
escuelas y su implementación en países de ingresos bajos y medios. Este estudio
aporta a la comprensión del rol docente en la salud mental al destacar la
importancia de la formación y la implementación de programas de salud mental en
las escuelas.
Según Musa et al. (2020), los
programas de salud mental en las escuelas son implementados por un equipo
multidisciplinario que puede incluir a docentes, enfermeras escolares,
consejeros, investigadores, psiquiatras consultores y psicólogos (p. 9). Esto
sugiere que los docentes son parte integral de la implementación de estos
programas, aunque su papel específico puede variar.
El estudio también destaca que
los programas de salud mental en las escuelas pueden ser más beneficiosos que
los implementados en otros entornos comunitarios e instituciones de salud
mental (p. 7). Esto sugiere que los docentes, al estar en la primera línea de
interacción con los estudiantes, pueden desempeñar un papel crucial en la
identificación temprana de problemas de salud mental y en la implementación de
intervenciones.
Además, el estudio revela que la
efectividad de los programas varía en relación con los resultados individuales
de los programas y el período de seguimiento, y se menciona que los programas
implementados por los docentes fueron más efectivos (p. 9). Esto resalta la
importancia del rol del docente en la implementación exitosa de estos
programas.
Referencia en formato APA:
Musa, A. S., Pevalin, D. J.,
& Botha, M. H. (2020). The
modules of mental health programs implemented in schools in low and middle
income countries. BMC Public Health, 20, 1581.
El estudio "Addressing the mental
health of school students: Perspectives of secondary school teachers and
counselors" de Beames et al. (2020) utiliza una metodología
cualitativa para investigar las perspectivas de los profesores y consejeros de
escuelas secundarias australianas sobre el papel de las escuelas en la salud
mental de los estudiantes. El objetivo del estudio es explorar cómo los
profesores y consejeros perciben el papel de la escuela en la salud mental de
los estudiantes y qué se está haciendo prácticamente en las escuelas para
proporcionar este apoyo.
La metodología del estudio
incluye la recopilación de datos a través de encuestas en línea dirigidas a
profesores y consejeros de escuelas secundarias en Nueva Gales del Sur,
Australia. Los participantes respondieron a preguntas abiertas entre noviembre
de 2017 y julio de 2018. Los datos cualitativos se analizaron utilizando el
análisis temático y de contenido cualitativo (páginas 5-6).
Los hallazgos del estudio
destacan la necesidad de roles profesionales claros y un esfuerzo coordinado
para abordar adecuadamente la salud mental de los estudiantes. Los temas clave
incluyen el apoyo, estar en primera línea, la colaboración y la educación,
aunque hubo algunas discrepancias entre el personal. Además, los consejeros
respaldaron los programas basados en evidencia en las escuelas que se dirigen
directamente a la salud mental de los estudiantes (páginas 2-3).
Este estudio proporciona una
visión valiosa del papel de los docentes en la salud mental de los estudiantes
y destaca la necesidad de una mayor formación y apoyo para los docentes en este
ámbito. También subraya la importancia de los programas basados en evidencia y
la necesidad de una mayor colaboración entre los profesionales de la salud
mental y el personal escolar para proporcionar un apoyo eficaz a los
estudiantes.
Referencia en formato APA: Beames, J. R.,
Johnston, L., O’Dea, B., Torok, M., Boydell, K., Christensen, H., &
Werner-Seidler, A. (2020). Addressing the mental health of school students: Perspectives
of secondary school teachers and counselors. International Journal of
School & Educational Psychology. DOI: 10.1080/21683603.2020.1838367
El paper "Supporting
primary school students' mental health needs: Teachers' experiences and
perceptions" de MacLean y Law (2022) se centra en la comprensión de
las experiencias y percepciones de los maestros de escuela primaria en relación
con las necesidades de salud mental de los estudiantes. La metodología del
estudio se basó en una encuesta en línea que recopiló datos sobre las creencias
de los maestros en cuanto a su conocimiento, habilidades y conocimiento
cultural necesarios para apoyar, identificar y dirigir a los estudiantes a
buscar ayuda (p. 5). Los tipos de formación en salud mental que los
participantes habían recibido también se exploraron en la encuesta.
El estudio reveló varios
hallazgos significativos. Los maestros identificaron los cinco principales
problemas de salud mental que habían observado en un niño durante el último
año: comportamientos disruptivos/actuando (90.4% informado), problemas de
ansiedad (88.2% informado), problemas de falta de atención (84.8% informado),
estresores familiares (83.1% informado), y comportamiento desafiante (79.8%
informado) (p. 7). Sin embargo, el estudio también señaló que los maestros que
no habían recibido formación eran menos propensos a ver las tareas relacionadas
con la detección y las derivaciones como responsabilidad del maestro, lo que
indica la necesidad de una mayor formación en salud mental para los maestros
(p. 11).
En términos de aportes a la
comprensión del rol docente en la salud mental, el estudio destaca la
importancia de la formación en salud mental para los maestros. Los maestros que
habían recibido formación eran más propensos a ver su papel en la
implementación de intervenciones conductuales en el aula y en la realización de
derivaciones a servicios basados en la escuela y en la comunidad (p. 9). Sin
embargo, el estudio también señala que los maestros pueden no entender el papel
crítico que podrían desempeñar en la identificación de los niños que pueden necesitar
ayuda (p. 11).
Referencia en formato APA 7:
MacLean, N., & Law, J. M. (2022). Supporting primary school students' mental health needs: Teachers'
experiences and perceptions. Psychology in the Schools, 59,
2359–2377. https://doi.org/10.1002/pits.22648
El estudio "Supporting
children's mental health in schools: Teacher perceptions" de Reinke,
Stormont, Herman, Puri y Goel (2011) explora las percepciones y experiencias de
los maestros en relación con las necesidades de salud mental de los estudiantes
en las escuelas. La metodología del estudio se basó en una encuesta en línea
que recopiló datos de 292 maestros de cinco distritos escolares. Los maestros
proporcionaron información sobre sus percepciones de las necesidades actuales
de salud mental en sus escuelas, su formación y experiencia, y las barreras
para apoyar las necesidades de salud mental en sus entornos escolares (p. 1).
Los hallazgos del estudio
revelaron que los maestros identificaron cinco problemas de salud mental
principales que habían observado en un niño durante el último año:
comportamientos disruptivos/actuando, problemas de ansiedad, problemas de falta
de atención, estresores familiares y comportamiento desafiante. Sin embargo,
los maestros que no habían recibido formación eran menos propensos a ver las
tareas relacionadas con la detección y las derivaciones como responsabilidad
del maestro, lo que indica la necesidad de una mayor formación en salud mental
para los maestros (p. 8).
En términos de aportes a la comprensión
del rol docente en la salud mental, el estudio destaca que los maestros ven a
los psicólogos escolares como teniendo un papel principal en la mayoría de los
aspectos de la prestación de servicios de salud mental en la escuela,
incluyendo la realización de evaluaciones de detección y comportamiento. Sin
embargo, los maestros también perciben que tienen la responsabilidad principal
de implementar intervenciones conductuales en el aula (p. 9). Este hallazgo
sugiere que los maestros pueden desempeñar un papel crítico en la
implementación de intervenciones de salud mental en el aula, pero pueden
necesitar más formación y apoyo para hacerlo de manera efectiva.
Referencia en formato APA 7: Reinke, W. M.,
Stormont, M., Herman, K. C., Puri, R., & Goel, N. (2011). Supporting
children's mental health in schools: Teacher perceptions. School
Psychology Quarterly, 26(1), 1–13. https://doi.org/10.1037/a0022714
El artículo "Supporting
students' mental health in schools: Teacher perceptions" (Shelemy,
Kidger & Wolpert, 2019) se basa en una metodología cualitativa para
explorar las percepciones de los profesores sobre la salud mental de los
estudiantes en las escuelas secundarias del Reino Unido. Se llevaron a cabo nueve
grupos focales con profesores en nueve escuelas diferentes, y se utilizó el
análisis temático para estructurar los datos (p. 4, 6-8). Los participantes
fueron seleccionados por los líderes pastorales de cada escuela en función de
su disponibilidad e interés en contribuir al grupo focal (p. 7). Los
investigadores se familiarizaron con los datos, anotaron y codificaron los
datos en nodos, y luego agruparon los nodos en temas clave (p. 8).
Los hallazgos principales del
estudio se agruparon en dos áreas amplias: la formación del profesorado y los
cambios externos. Los participantes expresaron que querían asesoramiento sobre
cómo identificar problemas de salud mental en sus estudiantes y cómo prevenir
que una situación empeore, en lugar de formación sobre cómo proporcionar apoyo
a largo plazo para los estudiantes (p. 9). También se destacó la necesidad de
formación práctica, interactiva y dirigida por expertos que proporcionara
recursos que pudieran adaptarse a cada entorno individual (p. 15).
En términos de aportes a la
comprensión del rol docente en la salud mental, el estudio subraya la
importancia de la formación en salud mental para los profesores, pero también
señala que esta formación debe ser práctica, sencilla e interactiva. Los
profesores no quieren asumir el papel de terapeutas, pero sí quieren aprender a
identificar y prevenir problemas de salud mental en sus estudiantes. Además,
los profesores valoran la formación que les proporciona recursos que pueden
adaptar a su propio entorno de enseñanza (p. 15).
Referencia en formato APA 7: Shelemy, L.,
Kidger, J., & Wolpert, M. (2019). Supporting students' mental health in
schools: Teacher perceptions. Recuperado de https://aipdf.app/7JEApHEs4tNg/supporting%20students%20mental%20health%20in%20schools.pdf
El paper titulado "Secondary
school teachers’ experiences of supporting mental health" (Sutton
& Smith, 2020) se centra en la exploración de las experiencias de los
profesores de secundaria en el apoyo a la salud mental de sus estudiantes. La
metodología empleada en el estudio es la Fenomenología Interpretativa (IPA),
que permite un análisis en profundidad y idiográfico al centrarse inicialmente
en entrevistas individuales y finalmente trabajar hacia una categorización
general de temas (p. 123-126).
Los hallazgos más significativos
del estudio se centran en cinco temas superordinados que emergieron del
análisis interpretativo de las entrevistas (p. 143). Estos temas incluyen la
percepción del rol del profesor, la naturaleza de la relación con el
estudiante, la respuesta emocional del profesor, la percepción de barreras y la
necesidad de apoyo (p. 23).
El estudio destaca que los
profesores a menudo se ven a sí mismos en un "acto de equilibrio"
entre proporcionar un apoyo adecuado y enfrentar las consecuencias de estar
demasiado cerca de un estudiante (p. 149-152). Los profesores reconocen su capacidad
para identificar a los estudiantes que están en dificultades y manejar los
problemas de salud mental en el aula, pero sin formación, tienen poca confianza
en su conocimiento y habilidad para reconocer los problemas de salud mental,
así como para proporcionar apoyo dentro de la escuela (p. 39-44).
En cuanto al rol docente en la
salud mental, los profesores perciben su papel como referentes y señalizadores,
considerando que no es su responsabilidad apoyar directamente a los
estudiantes, sino que deberían estar refiriendo a los estudiantes a otros
profesionales adecuadamente capacitados (p. 175-177). Sin embargo, varios
participantes hablaron sobre la salud mental de sus estudiantes de una manera
medicalizada, percibiendo sus problemas como algo que "requiere ser
arreglado" por un profesional de la salud más que de manera más holística
por las personas alrededor del joven (p. 175-177).
En conclusión, el estudio
proporciona una valiosa comprensión de las experiencias y dificultades que
enfrentan los profesores al apoyar los problemas de salud mental de los
estudiantes. Los hallazgos sugieren que la reacción emocional de los
participantes a estas dificultades puede impactar en su propio bienestar y
capacidad para trabajar de manera efectiva, así como en su sensación de
agotamiento emocional (p. 347-352).
Referencia en formato APA 7:
Sutton, L., & Smith, P. (2020). Secondary school teachers’ experiences of supporting mental health.
Journal of Mental Health Training, Education and Practice. Recuperado de https://aipdf.app/7rfCyxZiyHBX/secondary%20school%20teachers%20experiences%20of%20supporting%20mental%20health.PDF
El paper "Teacher
perceptions of the barriers to assessment of mental health in schools"
(O'Farrell & Kavanagh, 2020) ofrece una visión profunda sobre las
percepciones de los docentes en relación con la evaluación de la salud mental
en las escuelas. La metodología del estudio se basó en el marco de
Bronfenbrenner (1979), adaptado por Harvest (2018), que incluye la versión
madura de la teoría (Tudge et al., 2009). Se utilizó este marco para analizar
la literatura existente sobre el tema (O'Farrell & Kavanagh, 2020, p. 2).
El estudio revisó 19 trabajos que
cumplían con los criterios de inclusión, con un número de participantes que
variaba de 8 a 771. Los estudios se llevaron a cabo en varios países,
incluyendo el Reino Unido, Estados Unidos, Australia, Noruega, Turquía y los
Países Bajos (O'Farrell & Kavanagh, 2020, p. 6-7). Los estudios revisados
eran en su mayoría de pequeña escala y cualitativos en su orientación, aunque
también se incluyeron algunos estudios mixtos y cuantitativos (O'Farrell &
Kavanagh, 2020, p. 6).
Los hallazgos del estudio
revelaron que la falta de formación se consideró una barrera en 15 estudios. En
la mayoría de los estudios, los docentes mostraban un gran interés en recibir
más formación. En un estudio a gran escala en los Estados Unidos, se pidió a
los docentes que enumeraran las tres áreas principales en las que identificaban
la necesidad de formación adicional. Las áreas identificadas fueron estrategias
para trabajar con niños con problemas de comportamiento externalizante,
formación para reconocer y entender los problemas de salud mental en los niños,
y formación en gestión del aula (O'Farrell & Kavanagh, 2020, p. 11).
En cuanto a la comprensión del
papel del docente en la salud mental, el estudio destaca que los docentes a
menudo se sienten incompetentes, frustrados e impotentes (O'Farrell &
Kavanagh, 2020, p. 13). Muchos docentes sienten que no tienen el conocimiento
(41%) o las habilidades (36%) para satisfacer las necesidades de salud mental
de los niños en su clase (O'Farrell & Kavanagh, 2020, p. 13).
El estudio también aborda el
conflicto de roles que experimentan los docentes en relación con la salud
mental. Los docentes a menudo se sienten incómodos con la expectativa de
identificar a los niños con problemas de salud mental sin la formación adecuada
(O'Farrell & Kavanagh, 2020, p. 9). Algunos docentes ven la salud mental
como "periférica al propósito de la educación" (O'Farrell &
Kavanagh, 2020, p. 15). Sin embargo, otros docentes ven su papel de manera más
holística, incluyendo la promoción de la salud mental y la intervención
temprana, y creen que tienen un deber de cuidado hacia los niños (O'Farrell
& Kavanagh, 2020, p. 12).
En conclusión, el estudio sugiere
que los docentes necesitan más formación y apoyo para poder evaluar y abordar
eficazmente las necesidades de salud mental de los estudiantes. Sin embargo,
los autores también señalan que las diferencias culturales pueden afectar a
cómo se ve la salud mental en diferentes países y áreas, y que esto puede haber
influido en los hallazgos de la revisión (O'Farrell & Kavanagh, 2020, p.
16).
Referencia en formato APA 7:
O'Farrell, A., & Kavanagh, A. (2020). Teacher perceptions of the barriers to assessment of mental health in
schools. Journal of Applied School Psychology, 36(3), 268-293. https://doi.org/10.1080/15377903.2020.1737545
Polices and Practices to
Support School Mental Health (2023) aborda las políticas y prácticas para
apoyar la salud mental en las escuelas. La metodología del estudio se basa en
un análisis de las políticas y prácticas actuales, así como en la revisión de
la literatura existente sobre el tema.
El estudio destaca la importancia
de la educación en salud mental en las escuelas, sugiriendo que la
alfabetización en salud mental puede mejorarse con intervenciones planificadas.
Estas intervenciones pueden incluir campañas comunitarias dirigidas tanto a
jóvenes como a adultos, intervenciones basadas en la escuela que enseñan
comportamientos de búsqueda de ayuda, alfabetización en salud mental o
resiliencia, y programas de capacitación para individuos sobre cómo intervenir
en un encuentro o crisis de salud mental (p. 13).
El estudio también destaca la
importancia de la colaboración interdisciplinaria entre los proveedores de
salud mental basados en la escuela y la comunidad como esencial para
proporcionar servicios de salud mental y conductual de alta calidad en las
escuelas (p. 16).
En cuanto al papel del docente en
la salud mental, el estudio sugiere que los docentes pueden desempeñar un papel
crucial en la promoción de interacciones prosociales entre los estudiantes con
dificultades de comportamiento y sus compañeros de clase. Los docentes pueden
ser consultados para aumentar estas interacciones, lo que puede mejorar la
entrega de servicios a los estudiantes (p. 11). Además, los docentes pueden
desempeñar un papel en la identificación de recursos cultural y ambientalmente
sensibles que conecten los dos contextos para el niño (p. 11).
En resumen, el estudio sugiere
que las políticas y prácticas actuales pueden mejorarse para apoyar mejor la
salud mental en las escuelas. Esto incluye la mejora de la alfabetización en
salud mental, la promoción de la colaboración interdisciplinaria y el
reconocimiento del papel crucial que pueden desempeñar los docentes en este
ámbito.
Referencia en formato APA 7: Eklund, K.,
Rossen, E., Koriakin, T., Chafouleas, S. M., & Resnick, C. (2023). Polices
and Practices to Support School Mental Health. Journal of Child and Family
Studies. Recuperado de https://aipdf.app/7BUq6eqz3LiG/Polices%20and%20practices%20to%20support%20school%20mental%20health.pdf
El paper titulado "Teacher
Perspectives on Their Role and the Challenges of Inter-professional
Collaboration in Mental Health Promotion" de Stine Ekornes (2015)
profundiza en el papel crucial que desempeñan los docentes en la promoción de
la salud mental en el entorno escolar y los desafíos que enfrentan en la
colaboración interprofesional.
El estudio utiliza un diseño de
método mixto, combinando entrevistas de grupo focal y una encuesta a docentes
noruegos de K-12. Los docentes se perciben a sí mismos en un papel de
guardianes, siendo los primeros en identificar problemas de salud mental en los
estudiantes y hacer referencias a los servicios de salud mental cuando es
necesario. Sin embargo, también reconocen que la promoción de la salud mental
va más allá de la identificación de problemas, y expresan la necesidad de más
apoyo e información a través de la colaboración interprofesional para ampliar
su compromiso con la salud mental de los estudiantes más allá de su papel de
guardianes (Ekornes, 2015, p.1).
En términos de metodología, el
estudio utiliza un diseño de método mixto secuencial, con entrevistas de grupo
focal seguidas de una encuesta. Las entrevistas de grupo focal se realizaron,
grabaron y transcribieron por el autor, y el análisis de los datos se realizó
utilizando el programa NVivo 10 y un enfoque de análisis de contenido hermenéutico
(Ekornes, 2015, p.4-5).
El estudio identifica seis
desafíos principales para la colaboración interprofesional en la promoción de
la salud mental: (1) comunicación y confidencialidad, (2) restricciones de
tiempo, (3) presencia y comprensión contextual, (4) contacto entre sistemas,
(5) liderazgo escolar y (6) competencia docente en salud mental (Ekornes, 2015,
p.1).
El papel de los docentes en la
salud mental es destacado en el estudio como uno de observadores activos de la
salud mental de los estudiantes en su vida diaria. Sin embargo, muchos docentes
enfrentan desafíos para desempeñar este papel debido a una formación educativa
inadecuada en la promoción de la salud mental. Esto lleva a que los docentes se
sientan profesionalmente despreparados, ya que no poseen las habilidades
necesarias para tomar decisiones informadas sobre qué es el comportamiento
apropiado para la edad, cuáles son las variaciones normales en la salud mental
y qué es anormal y necesita intervención y ayuda (Ekornes, 2015, p.3).
Los desafíos identificados en el
estudio son detallados de la siguiente manera:
- Comunicación y confidencialidad: Los docentes a
menudo se sienten frustrados por las barreras de confidencialidad que
impiden la comunicación efectiva con los profesionales de la salud mental.
Aunque respetan la confidencialidad, también encuentran la necesidad de un
enfoque pragmático para poder estar más involucrados en el apoyo a los
estudiantes (Ekornes, 2015, p.9).
- Restricciones de tiempo: Los docentes a menudo se
sienten presionados por el tiempo, lo que limita su capacidad para seguir
a los estudiantes y proporcionar el apoyo necesario. Un docente incluso
mencionó que "no tener el tiempo que necesitas para el
seguimiento" era lo peor de ser docente (Ekornes, 2015, p.11).
- Presencia y comprensión contextual: Los docentes
expresan la necesidad de que los profesionales de la salud mental visiten
sus aulas y comprendan el contexto en el que trabajan. Necesitan consejos
prácticos de los profesionales de la salud mental en un contexto de aula,
así como un mayor contacto entre sistemas más allá de la gestión de crisis
(Ekornes, 2015, p.12).
- Contacto entre sistemas: Los docentes necesitan un
contacto más allá de la gestión de crisis con los profesionales de la
salud mental. Este contacto es esencial para que los docentes puedan
implementar intervenciones y hacer un seguimiento adecuado con los
estudiantes después de que se hacen las referencias (Ekornes, 2015, p.12).
- Liderazgo escolar: Un liderazgo escolar débil a
menudo representa una integración deficiente de la salud mental en la
escuela. Los docentes ven el liderazgo escolar como un factor crucial para
una colaboración interprofesional efectiva (Ekornes, 2015, p.12).
- Competencia docente en salud mental: Los docentes a
menudo se sienten profesionalmente despreparados para manejar los
problemas de salud mental debido a una formación insuficiente en este
campo. Los docentes necesitan mejorar su competencia en la promoción de la
salud mental, y este es uno de los desafíos identificados para la
colaboración interprofesional (Ekornes, 2015, p.14).
Referencia en formato APA 7:
Ekornes, S. (2015). Teacher Perspectives on Their Role
and the Challenges of Inter-professional Collaboration in Mental Health
Promotion. School Mental Health, 7(3), 193–211. https://doi.org/10.1007/s12310-015-9147-y
El estudio "Teachers’
experiences collaborating in expanded school mental health" (Mellin,
Taylor, Weist & Lockhart, 2017) proporciona una visión detallada de las
experiencias de los docentes en la colaboración en la salud mental escolar
ampliada (ESMH, por sus siglas en inglés).
La metodología del estudio se
basó en la distribución de un instrumento a través de una herramienta de
recolección de datos en línea a una muestra auto-identificada y voluntaria de
docentes a través de la lista de correo del Centro de Salud Mental Escolar de
la Universidad de Maryland (p. 8).
Los hallazgos más significativos
del estudio incluyen la identificación de los tipos de colaboraciones ESMH en
las que participan los docentes, lo que probablemente influye en esas
relaciones y los beneficios percibidos de esta estrategia de práctica. Los
docentes, a través de su contacto diario con los estudiantes, están en una
posición única para identificar las preocupaciones de salud mental, sin
embargo, su preparación para identificar y manejar estos problemas es limitada
(p. 13). Los docentes en este estudio también informaron una colaboración menos
frecuente en la prestación de servicios de salud mental (incluyendo la
intervención en crisis); este hallazgo refuerza adecuadamente los roles profesionales,
especialmente en base a la formación limitada que se les da a los docentes en
relación con la salud mental del estudiante (p. 11).
En cuanto a la comprensión del
rol docente en la salud mental, el estudio destaca que los docentes son fundamentales
para identificar y acceder a los servicios de salud mental para los jóvenes (p.
13). Los docentes, a través de su contacto diario con los estudiantes, están en
una posición única para identificar las preocupaciones de salud mental, pero su
preparación para identificar y manejar estos problemas es limitada (p. 13). Los
docentes en este estudio también informaron una colaboración menos frecuente en
la prestación de servicios de salud mental (incluyendo la intervención en
crisis); este hallazgo refuerza adecuadamente los roles profesionales,
especialmente en base a la formación limitada que se les da a los docentes en
relación con la salud mental del estudiante (p. 11).
Los docentes en este estudio
indicaron niveles más altos de acuerdo con las cuatro subescalas incluidas
dentro de la escala de Influencias en la Colaboración. En términos de Alcance y
Enfoque por parte de los Profesionales de la Salud Mental Comunitaria, los
docentes acordaron que el grado en que estos profesionales son visibles en las
escuelas (M = 3.43; SD = .64), apoyan la colaboración de las familias y el
personal escolar (M = 3.38; SD = .63) y actúan como si pertenecieran a la
escuela (M = 3.38; SD = .65) influye en la colaboración (p. 9).
En respuesta a la escala de
Acceso Incrementado para Estudiantes y Familias, los docentes acordaron que el
acceso incrementado de los estudiantes a la programación de salud mental (M =
3.12; SD = .64) era un resultado probable de sus colaboraciones en ESMH.
Finalmente, en términos de Mejora de las Relaciones Familia-Escuela, los
docentes indicaron que han observado que las familias se sienten más
empoderadas para apoyar los comportamientos escolares de sus hijos (M = 2.92;
SD = .64) como resultado de su colaboración en ESMH (p. 10).
Referencia en formato APA 7: Mellin, E. A.,
Taylor, L., Weist, M. D., & Lockhart, N. (2017). Teachers’ experiences
collaborating in expanded school mental health. Advances in School Mental
Health Promotion, 10(1), 85-98.
El estudio "Mental health interventions
in schools in high-income countries" (Fazel, Hoagwood, Stephan, &
Ford, 2014) proporciona una visión detallada de las intervenciones de salud
mental en las escuelas en países de altos ingresos. La metodología del
estudio se basa en una revisión amplia que incluye ejemplos de diferentes
intervenciones para ilustrar tipos de provisión. Los autores resumen la
epidemiología de los trastornos psiquiátricos en niños en edad escolar (de 4 a
17 años) y describen problemas de salud mental específicos relacionados con la
escuela.
Los hallazgos clave del estudio
incluyen que los trastornos psiquiátricos en la infancia a menudo persisten en
la edad adulta, y que los problemas de salud mental pueden afectar el
rendimiento académico de los niños. Además, se encontró que el acoso escolar,
que a menudo ocurre dentro del contexto escolar, puede afectar a los niños
hasta la edad adulta con un aumento en la prevalencia de ansiedad, depresión y
autolesiones (Fazel et al., 2014, p. 3).
En cuanto a la gama de servicios
de salud mental entregados en las escuelas, el estudio destaca que los
proveedores de servicios de salud mental en las escuelas pueden variar
sustancialmente, incluyendo diferencias en las calificaciones profesionales
obtenidas, los mecanismos de financiamiento y los criterios por los cuales se
juzga la elegibilidad de un niño para acceder a los servicios y los resultados
(Fazel et al., 2014, p. 4). Los servicios de salud mental en las escuelas
pueden abordar la promoción de la salud mental, la prevención y el tratamiento.
Muchas intervenciones abordan áreas superpuestas, mostrando el movimiento
actual hacia enfoques multitier (Fazel et al., 2014, p. 5).
El estudio también destaca la
importancia de un enfoque de múltiples niveles para la prevención de problemas
de salud mental en las escuelas. Este enfoque incluye intervenciones
universales para todos los estudiantes, seguidas de intervenciones para ayudar
a los estudiantes seleccionados que enfrentan riesgos particulares, y finalmente
un nivel con intervenciones de tratamiento para aquellos con las mayores
necesidades. Este enfoque de múltiples niveles se ha convertido en un modelo
aceptado para conceptualizar la gama de intervenciones para prevenir a los
estudiantes de desarrollar problemas psiquiátricos (Fazel et al., 2014, p. 6).
En cuanto al rol docente en salud
mental, el estudio destaca que los maestros pueden identificar problemas de
salud mental en los estudiantes, lo que los convierte en buenos porteros y
fuentes de referencia para la atención de la salud mental. Sin embargo, debido
a las demandas que se les imponen para apoyar el éxito académico de sus
estudiantes, la introducción de un rol adicional de apoyo a la salud mental del
estudiante es menos factible a menos que se les dé suficiente formación y
tiempo para cumplir con estas responsabilidades (Fazel et al., 2014, p. 5). El
estudio señala que las escuelas y los maestros pueden apoyar a los estudiantes
con diversas necesidades y también crear ambientes de aula y de toda la escuela
que apoyen el aprendizaje de todos los niños. Los autores también mencionan que
los maestros pueden beneficiarse de la formación en enfoques basados en la
escuela y que necesitan priorizar los objetivos educativos (Fazel et al., 2014,
p. 5).Además, el estudio señala que una barrera común para la implementación de
intervenciones basadas en la evidencia en las escuelas es la escasa participación
de todos los niveles del personal escolar, es decir, maestros, consejeros y
personal de apoyo (Fazel et al., 2014, p. 11).
En resumen, este estudio destaca
la importancia de integrar los servicios de salud mental en los sistemas
escolares y la necesidad de reconfigurar tanto los servicios de salud como los
de educación para promover mejor el aprendizaje y el desarrollo de los niños.
Además, subraya el papel crucial que pueden desempeñar los maestros en la
identificación y el apoyo a los estudiantes con problemas de salud mental,
siempre que se les proporcione la formación y el tiempo adecuados para hacerlo.
Referencia en formato APA 7: Fazel, M.,
Hoagwood, K., Stephan, S., & Ford, T. (2014). Mental health interventions
in schools in high-income countries. Lancet Psychiatry, 1(5), 377–387. https://doi.org/10.1016/S2215-0366(14)70312-8
El paper titulado "Mental health
provision in schools: approaches and interventions in 10 European countries"
de Patalay et al. (2017) se centra en la provisión de apoyo para la
salud mental en las escuelas de 10 países europeos. El estudio se llevó a cabo
mediante una encuesta en línea a 1466 escuelas en Francia, Alemania, Irlanda,
Países Bajos, Polonia, Serbia, España, Suecia, Reino Unido y Ucrania. Los
países participantes fueron seleccionados en función de su diversidad
geográfica, política y económica, así como de la conveniencia en términos de
acceso al grupo de investigación y la presencia de colaboradores (Patalay et
al., 2017, p. 1-2).
La metodología del estudio
implicó la recopilación de datos sobre la provisión existente de apoyo para la
salud mental en las escuelas, el enfoque y las prioridades de las escuelas y
los profesionales involucrados en la provisión de este apoyo. Los datos se
recogieron durante el año académico de septiembre de 2013 a junio de 2014. Los
participantes de la encuesta incluyeron una variedad de roles dentro de las
escuelas, incluyendo directores, profesores, psicólogos escolares y
subdirectores (Patalay et al., 2017, p. 3).
Los hallazgos del estudio
revelaron que las escuelas informaron tener más provisión universal que provisión
dirigida, y había un mayor enfoque reportado en los niños que ya tienen
dificultades en comparación con la prevención de problemas y la promoción del
bienestar estudiantil. Las intervenciones más comunes implementadas estaban
relacionadas con el desarrollo de habilidades sociales y emocionales y los
programas anti-bullying. Los profesionales de apoyo al aprendizaje y la
educación estaban presentes en muchas escuelas, con menos escuelas informando
la participación de un especialista clínico. Las respuestas variaron por país,
con una variación entre países del 7.4% al 33.5% en los resultados del estudio.
Las escuelas secundarias informaron menos apoyo para los padres y más para el
personal en comparación con las escuelas primarias, y las escuelas privadas
también indicaron más apoyo al personal. Las escuelas en ubicaciones rurales
informaron menos apoyo estudiantil y profesionales involucrados que las
escuelas en ubicaciones urbanas (Patalay et al., 2017, p. 1).
En cuanto al rol docente en la
salud mental, el estudio destaca que las escuelas ya trabajan hacia objetivos
orientados al bienestar, como la construcción de amistades o el desarrollo de
la auto-identidad, mientras pueden confiar en extensas redes de apoyo de sus
estudiantes compuestas por compañeros, personal docente, otros profesionales y
padres (Patalay et al., 2017, p. 2). Además, las escuelas tienen contacto
diario con los jóvenes y, a menudo, con sus familias, lo que permite una
detección efectiva de problemas e implementación de intervenciones tanto
universales como dirigidas (Patalay et al., 2017, p. 2). Sin embargo, el
estudio también destaca que las escuelas informaron tener más provisión
universal que provisión dirigida, y había un mayor enfoque reportado en los
niños que ya tienen dificultades en comparación con la prevención de problemas
y la promoción del bienestar estudiantil (Patalay et al., 2017, p. 1).
Referencia en formato APA 7: Patalay, P.,
Gondek, D., Moltrecht, B., Giese, L., Curtin, C., Stanković, M., & Savka,
N. (2017). Mental health provision in schools: approaches and interventions in
10 European countries. Global Mental Health, 4, e10. https://doi.org/10.1017/gmh.2017.6
El paper titulado "Mental
Health in Schools: An Overview of Multitiered Systems of Support" de
Robbie J. Marsh y Sarup R. Mathur (2020) aborda la importancia de integrar
servicios de salud mental en las escuelas para mejorar los resultados de salud
mental de los estudiantes, especialmente aquellos con discapacidades
relacionadas con la salud mental. La metodología del estudio se basa en un
análisis de los sistemas de apoyo multinivel (MTSS) y cómo estos pueden ayudar
a las escuelas a proporcionar servicios de salud mental a todos los
estudiantes, incluyendo a aquellos con discapacidades.
El estudio destaca que las
discapacidades relacionadas con la salud mental son una causa principal de
problemas de salud a nivel mundial, afectando a alrededor de 450 millones de
adultos y adolescentes, dos tercios de los cuales no recibirán ayuda de un
profesional de la salud (p. 1). En los Estados Unidos, uno de cada cinco
adultos y uno de cada cinco adolescentes experimentará algún tipo de problema
de salud mental. Para los adolescentes, la depresión es el problema de salud
mental más común, que afecta aproximadamente a uno de cada ocho adolescentes
(p. 1).
El estudio también destaca que
los estudiantes con discapacidades que reciben servicios tempranos para
problemas de salud mental tienen las tasas más bajas de resultados
problemáticos y los niveles más altos de resultados escolares positivos (p. 1).
Sin embargo, los estudiantes con discapacidades que experimentan problemas
relacionados con la salud mental y que no reciben servicios tienen un mayor
riesgo de abandonar la escuela, ser expulsados de la escuela y participar en
comportamientos de riesgo para la salud (p. 2).
El estudio describe el papel de
los profesionales de la salud mental en las escuelas (es decir, consejero
escolar, psicólogo escolar, trabajador social escolar) dentro del marco de MTSS
para ayudar mejor a los maestros a ayudar a sus estudiantes a acceder a los
servicios de salud mental en las escuelas (p. 1). Los maestros están en una
posición única para identificar posibles problemas externalizados o
internalizados de comportamiento y referir a los estudiantes a servicios de
apoyo, por lo que es importante que estén capacitados para reconocer las
señales tempranas y entender la estructura de apoyo de MTSS de su escuela para
abordar los problemas de salud mental de los estudiantes (p. 2).
El estudio también proporciona
una descripción detallada del movimiento de sistemas de apoyo multinivel
(MTSS). Los MTSS son programas de prevención para todos los estudiantes que incluyen
programas de apoyo fundamentales (por ejemplo, intervenciones y apoyos
positivos de comportamiento a nivel escolar [SWPBIS], detección) así como
programas de apoyo más específicos para estudiantes que requieren servicios
adicionales (es decir, referencias a agencias de salud mental, servicios
sociales; p. 2). Los maestros son valiosos e integrales para abordar el
problema de la salud mental de muchos estudiantes con discapacidades. Este
artículo describe el proceso de MTSS y describe los roles de otros
profesionales escolares que pueden estar en los campus escolares para apoyar a
los estudiantes con discapacidades, así como a los estudiantes en riesgo que
pueden requerir apoyos o evaluaciones adicionales de salud mental (p. 2).
- El primer nivel es la intervención universal, que
se proporciona a todos los estudiantes y puede consistir en prácticas de
instrucción académica, iniciativas de aprendizaje socioemocional (SEL) o
intervenciones y apoyos de comportamiento positivo a nivel escolar
(SWPBIS). Este primer nivel de MTSS sirve como un proceso de evaluación
universal para evaluar las habilidades académicas y de comportamiento de
los estudiantes, así como su bienestar social y emocional (p. 3).
- El segundo nivel de MTSS es un nivel de
intervención dirigido a abordar las necesidades de un pequeño número de
estudiantes que pueden estar en riesgo de ciertos problemas académicos, de
comportamiento o socioemocionales. Las intervenciones de nivel 2 pueden
incluir instrucción académica dirigida, la estrategia de "check-in
check-out", grupos de habilidades sociales, tutoría y sesiones de
grupos pequeños con consejeros (p. 3).
- El tercer nivel de MTSS es la intervención
individualizada y puede consistir en (a) realizar una evaluación de
comportamiento funcional y desarrollar un plan de comportamiento individualizado;
(b) servicios de salud mental a nivel de estudiante proporcionados por un
consejero, psicólogo escolar o trabajador social escolar; (c) servicios de
salud mental coordinados adicionales con agencias comunitarias; o (d)
posible identificación para educación especial (p. 3).
Es importante destacar que la
inscripción en el nivel 2 o 3 de los MTSS no excluye a los estudiantes de los
otros niveles de apoyo. Cada nivel es un nivel adicional de intervención que es
apoyado por el nivel anterior, proporcionando a los estudiantes el nivel de
apoyo adecuado para sus necesidades (p. 3).
En resumen, este estudio
proporciona una visión detallada de cómo los sistemas de apoyo multinivel
pueden ser utilizados en las escuelas para proporcionar servicios de salud
mental a los estudiantes. Destaca el papel crucial que desempeñan los maestros
en la identificación de los estudiantes que pueden necesitar estos servicios y
en la facilitación de su acceso a ellos.
Referencia en formato APA 7:
Marsh, R. J., & Mathur, S. R. (2020). Mental Health in Schools: An Overview of Multitiered Systems of Support.
Intervention in School and Clinic, 56(2), 67–73. https://doi.org/10.1177/1053451220914896
El paper "Mental Health
in Schools: An Overview of Multitiered Systems of Support" de Marsh y
Mathur (2020) proporciona una visión detallada de cómo los sistemas de apoyo
multinivel (MTSS) pueden ayudar a las escuelas a proporcionar servicios de
salud mental a todos los estudiantes, incluyendo a aquellos con discapacidades.
En el marco de los MTSS, los
profesionales de la salud mental en las escuelas (es decir, consejeros
escolares, psicólogos escolares, trabajadores sociales escolares) desempeñan un
papel crucial para ayudar a los docentes a facilitar el acceso de sus estudiantes
a los servicios de salud mental escolares. Los docentes son valiosos e
integrales para abordar el problema de salud mental de muchos estudiantes con
discapacidades. Este artículo describe el proceso de MTSS y describe los roles
de otros profesionales escolares que pueden estar en los campus escolares para
apoyar a los estudiantes con discapacidades, así como a los estudiantes en
riesgo que pueden requerir apoyos o evaluaciones adicionales de salud mental
(p. 2).
Los MTSS se componen de tres
niveles de intervención. El primer nivel es la intervención universal o
intervención que se proporciona a todos los estudiantes, que puede consistir en
prácticas de instrucción académica, iniciativas de aprendizaje social y
emocional (SEL), o SWPBIS. El primer nivel de MTSS sirve como un proceso de
evaluación universal para evaluar las habilidades académicas y el
comportamiento de los estudiantes, así como su bienestar social y emocional.
El segundo nivel de MTSS es un
nivel de intervención dirigido diseñado para abordar las necesidades de un
pequeño número de estudiantes que pueden estar en riesgo de ciertos problemas
académicos, conductuales o sociales y emocionales. Las intervenciones de nivel
2 pueden incluir instrucción académica dirigida, la estrategia de "check-in
check-out", grupos de habilidades sociales, mentoría y sesiones de
consejería en grupos pequeños.
El tercer nivel de MTSS es la
intervención individualizada y puede consistir en (a) realizar una evaluación
del comportamiento funcional y desarrollar un plan de comportamiento
individualizado; (b) servicios de salud mental a nivel de estudiante
proporcionados por un consejero, psicólogo escolar o trabajador social escolar;
(c) servicios de salud mental coordinados adicionales con agencias
comunitarias; o (d) posible identificación para educación especial (p. 3).
Los docentes son valiosos e
integrales para abordar el problema de salud mental de muchos estudiantes con
discapacidades. Este artículo describe el proceso de MTSS y describe los roles
de otros profesionales escolares que pueden estar en los campus escolares para
apoyar a los estudiantes con discapacidades, así como a los estudiantes en
riesgo que pueden requerir apoyos o evaluaciones adicionales de salud mental
(p. 2).
Los profesionales de la salud mental
en las escuelas, como los consejeros escolares, los psicólogos escolares y los
trabajadores sociales escolares, pueden proporcionar servicios adicionales para
los estudiantes, incluyendo consejería individualizada, evaluación y referencia
a recursos comunitarios, consejería de pares y mediación, o instrucción de
habilidades sociales y emocionales (p. 4). Estos profesionales pueden ser una
valiosa adición al equipo de MTSS ya que son capaces de proporcionar servicios
adicionales para los estudiantes, incluyendo consejería individualizada,
evaluación y referencia a recursos comunitarios, consejería de pares y
mediación, o instrucción de habilidades sociales y emocionales (p. 4).
Los docentes son una parte
integral del proceso de MTSS. Una vez que los docentes son capaces de localizar
a la persona de recursos de salud mental de MTSS en su campus, pueden
proporcionar una referencia para los servicios y esa persona puede coordinar
los servicios para el estudiante y contactar a los sistemas de apoyo necesarios
dentro del distrito escolar o en la comunidad (p. 5).
Referencia: Marsh, R. J., & Mathur, S. R.
(2020). Mental Health in Schools: An Overview of Multitiered Systems of
Support. Intervention in School and Clinic, 56(2), 67–73. https://doi.org/10.1177/1053451220914896
El paper titulado "Teacher
involvement in school mental health interventions: A systematic review"
(Franklin, C.G.S., et al., 2012) realiza una revisión sistemática para
investigar hasta qué punto los profesores a) son los principales proveedores de
servicios de salud mental en la escuela, b) trabajan en colaboración con otros
profesionales para proporcionar servicios, y c) qué niveles de intervención
dentro del marco de Respuesta a la Intervención (RTI) se aplican a estas
intervenciones.
El estudio sugiere que los
niveles de intervención entregados pueden diferir entre los profesionales, con
los profesores (solos) entregando casi exclusivamente intervenciones de Niveles
1 y 2 (7 estudios) y los profesionales de la salud mental entregando más de las
intervenciones selectivas de Nivel 3 (7 estudios). La mayor superposición entre
los profesores y los profesionales de la salud mental se encuentra en las
categorías universales e indicadas, con los profesionales de la salud mental
distinguiéndose más de los profesores al entregar ligeramente más
intervenciones indicadas, pero generalmente trabajando en los dos primeros
niveles como socios con los profesores (p. 9).
Los resultados indicaron que los
profesionales de la salud mental con licencia superaron (0.67) a los
paraprofesionales (0.45) y, además, los paraprofesionales obtuvieron mejores
resultados que los estudiantes de posgrado (0.17). Sin embargo, vale la pena señalar
que los profesores y los padres que entregan intervenciones lograron un tamaño
de efecto medio, que es el mismo que los resultados generales del estudio (p.
4).
El estudio también sugiere que
los profesionales de la salud mental en la escuela, como los trabajadores
sociales escolares y los psicólogos, pueden asumir más un papel de practicante
clínico en la entrega de intervenciones de Nivel 3. También pueden apoyar a los
profesores o trabajar en equipo con ellos al entregar intervenciones de salud mental
en la escuela en los niveles 1 y 2 (p. 9).
Además, la literatura sugiere que
los profesores son valiosos socios con los profesionales de la salud mental en
la escuela y pueden asumir roles significativos en la entrega de intervenciones
de salud mental en los entornos escolares (Feinstein, Fielding, Udvari-Solner,
& Joshi, 2009; Ringwalt et al., 2010; Smolak, Harris, Levine, &
Shisslak, 2001; Stormont, Lewis, Beckner, & Johnson, 2008; Wolmer, Hamiel,
& Laor, 2011) (p. 3).
Según el estudio, los profesores
son los principales proveedores de servicios de salud mental en las escuelas en
el 18.4% de los estudios analizados, y están activamente involucrados en el
40.8% de las intervenciones de salud mental evaluadas (p. 2).
En el marco de la Respuesta a la
Intervención (RTI), los profesores suelen trabajar en los dos primeros niveles
(universales e indicados) en colaboración con los profesionales de la salud
mental. Los profesionales de la salud mental se distinguen de los profesores al
entregar ligeramente más intervenciones indicadas, pero generalmente trabajan
en los dos primeros niveles como socios con los profesores (p. 9).
El estudio también sugiere que
los profesionales de la salud mental en la escuela, como los trabajadores
sociales escolares y los psicólogos, pueden asumir más un papel de practicante
clínico en la entrega de intervenciones de Nivel 3. También pueden apoyar a los
profesores o trabajar en equipo con ellos al entregar intervenciones de salud
mental en la escuela en los niveles 1 y 2 (p. 9).
En cuanto a los resultados de las
intervenciones, los resultados indicaron que los profesionales de la salud
mental con licencia superaron (0.67) a los paraprofesionales (0.45) y, además,
los paraprofesionales obtuvieron mejores resultados que los estudiantes de
posgrado (0.17). Sin embargo, vale la pena señalar que los profesores y los
padres que entregan intervenciones lograron un tamaño de efecto medio, que es
el mismo que los resultados generales del estudio (p. 4).
Referencia en formato APA 7:
Franklin, C.G.S., Kim, J.S.,
Ryan, T.N., Kelly, M.S., & Montgomery, K.L. (2012). Teacher involvement in school mental health
interventions: A systematic review. Children and Youth Services Review. https://doi.org/10.1016/j.childyouth.2012.01.027
El paper titulado "School-Based Mental
Health Programs and Services: Overview and Introduction to the Special Issue"
(Paternite, 2005) se centra en los programas y servicios de salud mental
basados en escuelas (SBMH, por sus siglas en inglés).
La metodología del estudio no se
describe explícitamente en el documento, pero se puede inferir que se basa en
una revisión de la literatura existente y en la síntesis de investigaciones y
prácticas actuales en el campo de la salud mental escolar. El documento destaca
la importancia de la colaboración entre el personal de salud mental y los
educadores, identificando valores, objetivos y estrategias compartidos
(Paternite, 2005, p. 4). Además, se subraya la necesidad de garantizar una
fuerte coordinación y colaboración entre las familias, los líderes escolares y
los líderes de los programas de salud mental a medida que se desarrollan los
programas (Paternite, 2005, p. 4).
Los hallazgos del estudio indican
que la base de investigación para los SBMH es limitada y necesita una mayor
atención. Sin embargo, se resalta que los SBMH son una estrategia efectiva para
reducir las barreras al aprendizaje y lograr resultados positivos tanto en la
salud mental como en el rendimiento académico de los jóvenes (Paternite, 2005,
p. 4). Se menciona que los SBMH ofrecen un acceso sin precedentes a los jóvenes
para abordar sus necesidades educativas, emocionales y conductuales (Paternite,
2005, p. 1).
En cuanto al rol de los docentes,
el documento destaca la importancia de garantizar que los proveedores de salud
mental escolar estén bien capacitados, supervisados de cerca y sean socialmente
hábiles, y que comprendan la cultura de las escuelas y cómo trabajar como
socios colaborativos en ellas (Paternite, 2005, p. 4).
Además, el estudio señala que los
docentes pueden desempeñar un papel en la implementación de intervenciones de
salud mental en las escuelas. Por ejemplo, se menciona el programa Reaching
Educators, Children, and Parents (RECAP), que utiliza una intensa consulta
docente y la estrategia de implementación ejemplifica componentes clave en el
modelo secuencial propuesto por Han y Weiss (2005) (Paternite, 2005, p. 5).
Referencia en formato APA 7:
Paternite, C. E. (2005). School-Based
Mental Health Programs and Services: Overview and Introduction to the Special
Issue. Journal of Abnormal Child Psychology, 33(6), 657–663.
El paper titulado "Educator
perspectives on mental health resources and practices in their school"
explora las perspectivas de los educadores sobre los recursos y prácticas de
salud mental en sus escuelas. La metodología del estudio se basó en entrevistas
semiestructuradas con personal escolar, incluyendo maestros, personal de
educación especial, administradores y personal de apoyo. Las entrevistas se
codificaron y analizaron para identificar temas comunes (Ormiston et al., 2023,
p. 2).
Los hallazgos principales del
estudio destacan que los educadores a menudo se sienten insuficientemente
preparados para manejar los desafíos de salud mental de los estudiantes. A
pesar de que los maestros están en una posición única para reconocer y apoyar a
los estudiantes con problemas de salud mental debido a la cantidad de tiempo e
interacción que tienen con los estudiantes a diario, a menudo informan no tener
el conocimiento y las habilidades de fondo necesarios para entregar eficazmente
la programación de salud mental (Ormiston et al., 2023, p. 3).
En cuanto al papel del docente en
la salud mental, el estudio revela que los maestros a menudo se ven a sí mismos
como "la primera línea de defensa" o los primeros en notar o
responder a las necesidades de salud mental de un estudiante (Ormiston et al.,
2023, p. 13). Sin embargo, algunos maestros expresaron que su papel en la salud
mental era limitado, ya que solo veían a los estudiantes unas pocas veces por
semana y la salud mental no era su área de especialización (Ormiston et al.,
2023, p. 13).
Además, el estudio encontró que
los maestros desean más capacitación en habilidades específicas relacionadas
con la salud mental y destacan la importancia de que la administración priorice
el apoyo a la salud mental de los estudiantes (Ormiston et al., 2023, p. 3).
Algunos maestros expresaron que no se sienten capaces de atender adecuadamente
las necesidades de salud mental de los estudiantes, un sentimiento que se
refleja en la literatura existente (Ormiston et al., 2023, p. 21).
En términos de contribuciones a
la comprensión del papel docente en la salud mental, el estudio destaca la
necesidad de proporcionar a los maestros una formación más sólida en salud
mental. Los maestros con un conocimiento adecuado de la salud mental de los
estudiantes pueden estar mejor preparados para abogar por servicios más
intensivos para los estudiantes dentro del marco de un Sistema de Apoyo
Multinivel (MTSS, por sus siglas en inglés). La identificación temprana de las
necesidades de salud mental, ya sea a través de un cribado universal como parte
de un marco de MTSS o a través de la derivación del profesor como resultado de
un mayor conocimiento de la salud mental del estudiante, puede resultar en una
recepción más temprana de servicios de salud mental.
Los
hallazgos del estudio se agruparon en cuatro categorías principales:
- Los roles y conocimientos del personal escolar
impactan sus perspectivas y comprensión de la salud mental de los
estudiantes.
- La escuela tiene recursos limitados para abordar
las necesidades de salud mental de los estudiantes.
- Los entornos del hogar y la escuela afectan la
salud mental del estudiante.
- El personal escolar expresa el deseo de apoyo y
formación adicionales (p. 7).
En cuanto a los roles y
conocimientos del personal escolar, se encontró que estos factores influyen en
cómo perciben y entienden la salud mental de los estudiantes. Por ejemplo, los
profesores a menudo se ven a sí mismos como proveedores de servicios de salud
mental en la escuela, trabajando en colaboración con otros profesionales para
proporcionar servicios (p. 19).
El estudio también reveló que la
escuela tiene recursos limitados para abordar las necesidades de salud mental
de los estudiantes. Los profesores a menudo sienten que hay demasiados
estudiantes para poder dar atención y apoyos individualizados cuando los
estudiantes presentan problemas de salud mental (p. 19).
Además, se encontró que los
entornos del hogar y la escuela pueden afectar la salud mental de un
estudiante. Esto sugiere que los factores contextuales y ambientales pueden
jugar un papel importante en la salud mental de los estudiantes (p. 17-18).
Finalmente, el personal escolar
expresó el deseo de recibir más apoyo y formación. Este apoyo varió desde
personal adicional hasta más apoyos basados en la escuela y la familia, hasta
formación adicional (p. 19).
En conclusión, el estudio destaca
la importancia de entender las percepciones del personal escolar sobre la salud
mental de los estudiantes y cómo estos factores pueden influir en la provisión
de servicios de salud mental en las escuelas. Sin embargo, los autores señalan
que los resultados pueden no haber abarcado todo el alcance de lo que ocurre en
la escuela y que se necesita más investigación para incluir una muestra más
diversa (p. 23).
al (Ormiston et al., 2023, p.
22).
Referencia en formato APA 7: Ormiston, M.,
Shogren, K. A., McCart, A. B., Lyon, K. J., & Blue-Banning, M. (2023).
Educator perspectives on mental health resources and practices in their school.
Psychology in the Schools. https://doi.org/10.1002/pits.22582
El paper "Educator
Perspectives on Mental Health Supports at the Primary Level" (2023) de
Ekornes, S., & Kvernmo, S. se centra en la exploración de las perspectivas
de los educadores sobre los servicios de salud mental en las escuelas
primarias. La metodología del estudio se basó en entrevistas semiestructuradas
con 20 participantes, incluyendo maestros de aula, personal de apoyo
estudiantil y administradores escolares (Ekornes & Kvernmo, 2023, p. 4).
Los hallazgos del estudio
revelaron que los educadores ven su papel en la salud mental de los estudiantes
como multifacético, incluyendo la implementación de intervenciones, la
provisión de recursos y la construcción de relaciones con los estudiantes (Ekornes
& Kvernmo, 2023, p. 6). Los maestros de aula, en particular, describieron
enfoques que implementan directamente con los estudiantes, como proporcionar
descansos cuando es necesario y realizar chequeos diarios para identificar los
estados emocionales actuales de los estudiantes (Ekornes & Kvernmo, 2023,
p. 6).
Los educadores también destacaron
la importancia de un ambiente de trabajo colaborativo en el que el personal
trabaja en conjunto para proporcionar servicios adecuados de salud mental a los
estudiantes (Ekornes & Kvernmo, 2023, p. 6). Además, muchos maestros se
refirieron a la "comunidad positiva" de su escuela y la facilidad de
conectar a los estudiantes con los servicios necesarios (Ekornes & Kvernmo,
2023, p. 6).
En cuanto al rol docente en salud
mental, los maestros a menudo se ven a sí mismos como la primera línea de
defensa en la identificación de estudiantes que necesitan apoyo y en la
provisión de instrucción universal sobre socioemocional (Ekornes & Kvernmo,
2023, p. 9). Los maestros también describieron su papel como el de construir
relaciones con los estudiantes y ser una persona en la que los estudiantes
pueden confiar (Ekornes & Kvernmo, 2023, p. 6).
En resumen, este estudio destaca
la importancia del papel de los educadores en la salud mental de los
estudiantes y la necesidad de un enfoque colaborativo y comunitario para
proporcionar servicios de salud mental en las escuelas.
Referencia: Ekornes, S., & Kvernmo, S.
(2023). Educator Perspectives on Mental Health Supports at the Primary Level.
Early Childhood Education Journal, 51, 851–861.
El artículo "Roles and Functions of
School Mental Health Professionals Within Comprehensive School Mental Health
Systems" de Zabek et al. (2023) proporciona una visión
detallada de las funciones y roles de los profesionales de la salud mental
escolar dentro de los sistemas integrales de salud mental escolar. El estudio
se llevó a cabo a través de una revisión sistemática de la literatura y se
centró en cuatro profesiones de salud mental escolar: consejeros escolares,
enfermeras escolares, psicólogos escolares y trabajadores sociales escolares
(Zabek et al., 2023, p. 8).
El estudio encontró que los
profesionales de la salud mental escolar pasan una cantidad significativa de su
tiempo en actividades que pueden no requerir su experiencia. Por lo tanto, las
escuelas tienen la oportunidad de cambiar la priorización de tareas para los
profesionales de la salud mental escolar para maximizar las oportunidades para
que el personal de salud mental escolar practique de manera más coherente con
su formación profesional. Por ejemplo, las responsabilidades del consejero
escolar relacionadas con los deberes no relacionados con la consejería (por
ejemplo, coordinación de pruebas) pueden ser desplazadas hacia el apoyo a la salud
mental del estudiante (Zabek et al., 2023, p. 14).
Además, el estudio sugiere que
los profesionales de la salud mental escolar tienen la competencia profesional
para apoyar la prestación de servicios de salud mental escolar. Sin embargo,
los profesionales de la salud mental escolar pueden tener asignadas tareas que
no aprovechan completamente su experiencia (por ejemplo, deberes
administrativos o de gestión de casos). Por lo tanto, si estos tipos de tareas
se trasladaran a otro personal, los proveedores actuales podrían participar en
una gama más amplia de actividades de salud mental escolar (Zabek et al., 2023,
p. 13).
El estudio se basa en la
identificación de las competencias clínicas centrales necesarias para
implementar las características clave de los sistemas integrales de salud
mental escolar, y luego compara estas competencias con los estándares de
formación de cuatro profesiones de salud mental escolar: consejeros escolares,
psicólogos escolares, trabajadores sociales escolares y enfermeras escolares
(Zabek et al., 2023, p. 1).
El estudio revela que, aunque las
cuatro profesiones reciben formación en la mayoría de las competencias clínicas
centrales necesarias para implementar servicios integrales de salud mental
escolar, sus habilidades a menudo se subutilizan en la práctica diaria. Por lo
tanto, los autores concluyen que existen al menos dos oportunidades no aprovechadas
para que los líderes escolares apoyen la salud mental de los estudiantes: en
primer lugar, maximizar el uso de los profesionales de la salud mental escolar
a través de la reasignación de tareas (es decir, reasignar tareas menos
centrales para la prestación de servicios de salud mental a otro personal), y
en segundo lugar, implementar un modelo integrado de servicios de salud mental
escolar para aprovechar eficientemente la formación en salud mental de los
profesionales (Zabek et al., 2023, p. 1).
En cuanto al rol docente en la
salud mental, el estudio destaca que los profesionales de la salud mental
escolar pasan tiempo en tareas no relacionadas con la salud mental (por
ejemplo, completar papeleo o participar en tareas no relacionadas con su experiencia
clínica, como se refleja en una gran parte del tiempo clasificado como
"misceláneo") (Zabek et al., 2023, p. 13). Esto sugiere que, aunque
estos profesionales son proveedores de servicios de salud mental en los
entornos escolares, sus habilidades a menudo se subutilizan en la práctica
diaria. Por lo tanto, los autores sugieren que las escuelas pueden aprovechar
las habilidades de su personal existente para coordinar un enfoque integral
para apoyar la salud mental de los estudiantes (Zabek et al., 2023, p. 1).
En cuanto al papel de los
profesores, el estudio no proporciona detalles específicos. Sin embargo, se
menciona la posibilidad de reasignar tareas menos centrales para la prestación
de servicios de salud mental a otro personal, lo que podría implicar a los
profesores (Zabek et al., 2023, p. 1).
Referencia en formato APA 7:
Zabek, F., Lyons, M. D., Alwani, N., Taylor, J. V., Brown-Meredith, E., Cruz,
M. A., & Southall, V. H. (2023). Roles and Functions of School Mental Health Professionals Within
Comprehensive School Mental Health Systems. School Mental Health, 15,
1-18. https://doi.org/10.1007/s12310-022-09535-0
El paper titulado "Teachers'
experiences with K–12 students' mental health" (Deaton et al., 2022)
explora las experiencias de los docentes con respecto a las preocupaciones de
salud mental de los estudiantes en el aula. El estudio se llevó a cabo mediante
una metodología de investigación cualitativa consensuada (CQR), en la que se
exploraron las experiencias de 12 docentes relacionadas con las preocupaciones
de salud mental de los estudiantes en el aula.
Los docentes desempeñan un papel
significativo en el abordaje de las preocupaciones de salud mental de los
estudiantes (SMHC). A pesar de este papel, los programas de formación docente
previa al servicio carecen de componentes de formación y estándares de
certificación en salud mental estudiantil (Brown et al., 2019; Council for
Accreditation of Educator Preparation, 2015). Las capacitaciones en servicio
relacionadas con SMHC también parecen ser insuficientes en relación con las
expectativas de colaboración y apoyo docente (Ball et al., 2016). Las capacitaciones
varían en contenido, enfoque, métodos de entrega y resultados, y se centran
principalmente en el conocimiento de los docentes, las actitudes, la
alfabetización en salud mental y la disminución del estigma (Ohrt et al., 2020)
(p. 2).
Los docentes son considerados
personal de primera línea en el apoyo a los esfuerzos escolares para abordar
las preocupaciones de salud mental de los estudiantes (SMHC) (Reinke, 2011). Se
espera cada vez más que los docentes desempeñen un papel activo en los equipos
escolares interdisciplinarios, participen en la detección universal, las
intervenciones y apoyos de comportamiento positivo (Sugai & Horner, 2009),
e implementen el aprendizaje social y emocional (Durlak et al., 2011) para
abordar las preocupaciones de salud mental de los estudiantes (p. 2).
Los hallazgos del estudio se
agruparon en cinco dominios: (1) Respuestas de los docentes a las
preocupaciones de salud mental de los estudiantes, (2) Percepciones de los
docentes sobre la preparación para abordar la salud mental de los estudiantes,
(3) Necesidades de preparación identificadas por los docentes para abordar la
salud mental de los estudiantes, (4) Experiencias divergentes de apoyo para la
salud mental de los estudiantes, y (5) Influencias de la salud mental de los
estudiantes. En general, los docentes carecen de la formación y el apoyo para
abordar las SMHC en el aula, lo que resulta en numerosos intentos de prueba y
error (p. 1).
En cuanto al rol docente en salud
mental, los docentes desempeñan un papel crucial en el reconocimiento y manejo
de las preocupaciones de salud mental de los estudiantes. Los docentes a menudo
se ven a sí mismos en un papel de "primera línea" debido a la
cantidad de contacto cara a cara que tienen con los estudiantes (p. 2). Sin embargo,
los docentes a menudo se sienten emocionalmente afectados por las cosas que ven
que sus estudiantes están pasando. Un participante informó sentirse impotente
no solo debido a las luchas de sus estudiantes, sino también por no saber dónde
están los límites profesionales (p. 7).
En resumen, el estudio destaca la
necesidad de una formación más sólida y un apoyo más amplio para los docentes
en el manejo de las preocupaciones de salud mental de los estudiantes. Los
docentes desempeñan un papel crucial en el reconocimiento y manejo de estas
preocupaciones, pero a menudo se sienten impotentes y emocionalmente afectados
por las luchas de sus estudiantes.
Referencia en formato APA 7: Deaton, J. D.,
Ohrt, J. H., Linich, K., Wymer, B., Toomey, M., Lewis, O., Guest, J. D., &
Newton, T. (2022). Teachers' experiences with K–12 students' mental health.
Psychology in the Schools, 59, 932-949. https://doi.org/10.1002/pits.22658
El paper "Mental Health
Services in the United States Public High Schools" de Shelton, A.J. y
Owens, E.W. (2021) analiza los servicios de salud mental en las escuelas
públicas de Estados Unidos y su importancia para el éxito académico de los
estudiantes. Los autores recolectaron datos de escuelas en tres ubicaciones
geográficas y compararon la disponibilidad de personal para evaluar y tratar
los trastornos de salud mental en estudiantes matriculados en escuelas de la
ciudad, urbanas y suburbanas, representando a más de 10,000 escuelas (p. 1).
La metodología del estudio
implicó el análisis de datos de la Encuesta sobre Delitos y Seguridad en las
Escuelas 2015-2016. Los autores evaluaron la accesibilidad de los profesionales
de la salud mental y las razones que limitaban los esfuerzos de una escuela
para proporcionar los servicios (p. 1).
Los hallazgos principales del
estudio revelaron diferencias significativas en la disponibilidad de servicios
de salud mental según la ubicación de la escuela. Las escuelas en comunidades
rurales enfrentaron los mayores desafíos para proporcionar evaluación
diagnóstica y tratamiento para los estudiantes por parte de profesionales de la
salud mental escolar, por varias razones (p. 1).
En cuanto al rol de los docentes
en la salud mental, el paper destaca que los profesionales de la salud mental
escolar, con formación en el funcionamiento del sistema escolar y las
características del aprendizaje de los estudiantes, están equipados para
proporcionar servicios para el desarrollo académico, físico y psicológico, y la
seguridad de los estudiantes (p. 2). Los docentes pueden ser los primeros en
identificar a un niño con un trastorno de salud mental y, en algunos casos, la
escuela puede ser el único lugar donde los estudiantes pueden ser
diagnosticados y recibir tratamiento (p. 2).
Además, los profesionales de la
salud mental pueden ofrecer servicios complementarios o intensivos que van más
allá de la capacidad de la escuela y la facultad docente. Pueden ayudar con las
métricas de prueba, diagnosticar problemas de aprendizaje, comportamiento y
emocionales, e intervenir en crisis. Proporcionar evaluaciones e interpretar
comportamientos de salud mental a los docentes puede ayudar a asegurar
adaptaciones y modificaciones apropiadas y efectivas para los estudiantes (p.
2).
Referencia en formato APA 7:
Shelton, A. J., & Owens, E. W. (2021). Mental Health Services in the United States Public High Schools. Journal
of School Health, 91(1), 70-76.
El paper titulado "School-Based Mental Health Services: Definitions and Models of Effective Practice" (Doll, Nastasi, Cornell, & Song, 2017) proporciona un análisis detallado de los servicios de salud mental basados en la escuela y presenta tres estudios de caso que ilustran la implementación de estos servicios en diferentes contextos escolares.
La metodología del estudio se basó en el Modelo de Consulta de Intervención Multinivel Participativa en la Escuela (PCSIM), que es un enfoque de colaboración entre la universidad y la escuela para mejorar el bienestar psicológico de los estudiantes. Este modelo se implementó en tres escuelas charter urbanas en el sur, cada una con entre 400 y 500 estudiantes en los grados de kindergarten a primaria. Más del 90% de los estudiantes en cada escuela eran afroamericanos y más del 90% recibían almuerzos gratuitos o a precio reducido (p. 10).
Los hallazgos principales del estudio incluyen:
1. En la Escuela A, la implementación del PCSIM llevó a la ejecución de un proceso de evaluación universal para identificar a los estudiantes que necesitaban servicios. Además, se seleccionó e implementó un currículo de aprendizaje socioemocional basado en evidencia. Como resultado de este proceso, se contrataron dos profesionales de salud mental a tiempo completo para el personal de la escuela (p. 11-12).
2. En la Escuela B, la implementación del PCSIM llevó a la creación de un plan integral de crisis escolar y a la implementación de protocolos y procedimientos de seguridad en caso de crisis. Además, se implementó un programa de intervención en respuesta a la intervención para ayudar a los estudiantes individualmente (p. 12-13).
3. En la Escuela C, la implementación del PCSIM llevó a la creación de varios programas, incluyendo mediación entre pares, currículo de aprendizaje socioemocional basado en evidencia, tutoría de profesores en SEL, talleres de desarrollo profesional SEL bimensuales y procesos disciplinarios basados en habilidades. Aunque la escuela no tenía un proveedor de salud mental en el personal, el equipo continuó recopilando datos para apoyar la contratación de este puesto (p. 14).
En cuanto al papel de los docentes en la salud mental, el estudio destaca que los docentes desempeñaron un papel crucial en la implementación de las intervenciones. En la Escuela A, los docentes participaron en el desarrollo de estrategias para apoyar a los niños que habían experimentado traumas (p. 12). En la Escuela B, el consultor trabajó con los profesores de 4º grado para desarrollar estrategias de apoyo para los niños que habían experimentado traumas (p. 12). En la Escuela C, el personal de la escuela no sólo participó en la planificación de la investigación formativa, sino que también tomó la iniciativa en la planificación e implementación de todos los programas (p. 14).
Según Dryfoos (1994), los servicios escolares son aquellos que se prestan directamente en los edificios escolares, en contraste con los servicios vinculados a la escuela, que son proporcionados por agencias proveedoras en un edificio cercano a la escuela y vinculados administrativamente a la escuela, y con los servicios comunitarios, administrados por agencias comunitarias (páginas 3-4).
Los servicios de salud mental basados en la escuela tienen cinco beneficios esenciales. Primero, proporcionan a las familias un acceso mejorado a los servicios de salud mental, ya que estos pueden ofrecerse dentro de las escuelas de sus hijos. Segundo, la mayoría de las escuelas emplean personal profesional en el lugar con experiencia en salud mental y comportamental. Tercero, las escuelas son lugares familiares para las familias y esta familiaridad hace que sea más cómodo para las familias participar en los servicios de salud mental de los niños. Cuarto, los servicios de salud mental basados en la escuela sitúan a los profesionales de la salud mental en los entornos donde ocurren muchos de los comportamientos desafiantes de los niños. Quinto, el acceso inmediato y diario de las escuelas a todos los niños de una comunidad hace posible integrar de manera fluida la prevención, la intervención ecológica y la promoción del bienestar en un sistema integral de servicios de salud mental basados en la escuela (páginas 5-6).
Los servicios de salud mental basados en la escuela tienen cinco beneficios esenciales. Primero, proporcionan a las familias un acceso mejorado a los servicios de salud mental, ya que estos pueden ofrecerse dentro de las escuelas de sus hijos. Segundo, la mayoría de las escuelas emplean personal profesional en el lugar con experiencia en salud mental y comportamental. Tercero, las escuelas son lugares familiares para las familias y esta familiaridad hace que sea más cómodo para las familias participar en los servicios de salud mental de los niños. Cuarto, los servicios de salud mental basados en la escuela sitúan a los profesionales de la salud mental en los entornos donde ocurren muchos de los comportamientos desafiantes de los niños. Quinto, el acceso inmediato y diario de las escuelas a todos los niños de una comunidad hace posible integrar de manera fluida la prevención, la intervención ecológica y la promoción del bienestar en un sistema integral de servicios de salud mental basados en la escuela (páginas 5-6).
Referencia en formato APA 7:
Doll, B., Nastasi, B., Cornell, L., & Song, S. Y. (2017). School-Based Mental Health Services: Definitions and Models of Effective Practice. Journal of Applied School Psychology, 33(3), 179-194.
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